El teutón, que no pudo lograr su sueño de lograr el título vestido de rojo, confía en que Lewis triunfe con los de Maranello

Lewis Hamilton abraza a Sebastian Vettel.
Sebastian Vettel llegó a Ferrari en 2015 con el objetivo de ser campeón con la escudería más icónica de la F1. El de Heppenheim venía de amasar títulos y récords en las filas de Red Bull (con el equipo energético se embolsó nada menos que cuatro títulos mundiales), pero quería agrandar su leyenda ganando con el conjunto italiano. El teutón era un ferviente admirador de Michael Schumacher y aspiraba a colocar su nombre al lado del venerado heptacampeón, cuyos logros con la Scuderia siguen sin ser superados a día de hoy.
El caso es que Seb llegó a embolsarse 14 victorias en grandes premios, pero no pudo ser nunca el número 1 de la F1 vestido de rojo. Fue subcampeón en un par de ocasiones, pero no encontró la manera de derrocar a un tiránico Lewis Hamilton, que durante muchos cursos dominó el certamen con puño de hierro.
Dos pilotos comprometidos

Lewis Hamilton, vestido de rojo.
El alemán y el británico tuvieron sus roces, pero con el tiempo acabaron estrechando lazos. Y de ahí que ahora no extrañe a nadie que Seb apoye al ’44’, cuyo fichaje por los de Maranello ha sido el mayor bombazo que se recuerda en el Gran Circo en muchísimo tiempo.
Si hacemos un flashback, nos encontraremos con que Vettel fue sustituido por Carlos Sainz en Ferrari. El ‘5’ acabó recalando en Aston Martin, donde rubricó un par de discretas campaña, en las que apenas destacó. Al fin y al cabo, estamos hablando de un tetracampeón que se vio obligado a retirarse porque no lograba buenos resultados. Sólo sobresalía por ser el adalid de un sinfín de causas ajenas a lo que es la competición pura y dura.
Las razones de ‘Seb’
Sea como fuere, Vettel ha sido cuestionado en un programa de la BBC sobre las opciones de Hamilton en la Scuderia. “Mi etapa en Ferrari no acabó de funcionar del todo, precisamente porque Lewis estaba en Mercedes, así que veremos ahora cómo le va a él. Obviamente, he corrido contra él durante mucho tiempo. Nos llevamos muy bien y él es, con diferencia, el piloto más sincero de la parrilla en este momento. Y no creo que sea necesario recordar lo bueno que es. Creo que los números y las estadísticas hablan por sí solos. Pero es genial ver que todavía está en la parrilla y que todavía tiene esa influencia y la usa de manera positiva. Así que, naturalmente, cruzo los dedos para que gane el campeonato“, ha remachado el cuatro veces campeón mundial (de 2010 a 2013).