Jornada para Williams de coches antiguos, para tomar datos y aplicarlos en el coche de este año, que se presenta el 14 de febrero
El madrileño prueba el FW45 de hace dos años, en el Circuit de Catalunya
La actividad no cesa en el Circuit de Barcelona Catalunya. Si al inicio de la semana era Ferrari, este domingo Williams ha iniciado unos de los test permitidos con los coches de otras temporadas, de los que cada escuadra tiene disponibles para un total 1.000 km a lo largo del año.

Carlos Sainz, con el FW45, esta tarde en Montmeló.
Alex Albon por la mañana y Carlos Sainz por la tarde, en su segundo día con Williams (tras el test de Pirellli en Abu Dabhi de diciembre pasado), han podido sacarse el óxido del invierno y volver a rodar al límite en un F1, algo que les sirve a ellos en la pretemporada y también al equipo.
Barcelona, (aunque los test oficiales sean en Bahréin por que los pagan), sigue siendo uno de los trazados básicos para la toma de datos dinámicos en sus monoplazas. Se trata de rodar con un coche de hace dos años, en este caso el FW45, que es lo que permite la FIA, y adquirir todo tipo de información que se puede trasvasar en parte al desarrollo del nuevo coche, el FW47, que se presenta el 14 de febrero.
No se trata sólo del coche que saldrá en Bahréin a pista en tres semanas, sino a los primeros paquetes de evolución de piezas que llegarán a Australia y las siguientes carreras.
Desde dentro de Williams ya hablan de lo que está aportando Sainz, en sus tres primeras semanas en el simulador de la fábrica. Detalles de calidad que trae consigo de sus experiencia de cuatro años en Ferrari y que pueden ofrecer líneas de trabajo nuevas a sus nuevos ingenieros. La ilusión en una temporada ascendente del histórico equipo es máxima, tanto para Carlos como para el team principal, James Vowles.