Siete victorias en diez grandes premios le dan un favoritismo absoluto

Marc Márquez, con su ‘staff’ de Ducati en Argentina.
Marc Márquez ya casi es como El Cid, que ganaba batallas antes de tenerlas. Aún no ha empezado el GP de las Américas de MotoGP y el ilerdense ya tiene comida la moral al resto de la parrilla del Mundial.
Se juntan dos cosas: por un lado, sus cuatro victorias consecutivas, dos en el Sprint y dos en las pruebas largas, en las citas de Tailandia y Argentina; por el otro, los impresionantes antecedentes del de Cervera en el trazado texano: siete victorias en diez participaciones.
Gran fortaleza
“Sabemos que Austin también es un circuito donde Marc es muy fuerte. Veremos si Pecco Bagnaia remonta un poco esta situación”, decía Dani Pedrosa, probador de KTM, en DAZN, expresando el sentir de la competencia del ‘ducatista’.
Pero es que hasta en las filas del conjunto ‘rosso’ dan por hecha la superioridad del leridano en Texas. “El circuito de Austin es una especie de jardín para Marc, pero en Qatar sí esperamos a Pecco luchando con él por la victoria“, admitía Davide Tardozzi, el jefe del equipo oficial de Ducati en TNT Sports.
El primer ganador
El idilio del mayor de los Márquez con la pista americana empezó como un flechazo, pues en 2013 se montó un test previo antes de ir a estrenarlo y ya comandó. Luego, en su primera edición, Marc hizo la pole, vuelta rápida y ganó la carrera, con 1.5 segundos de ventaja respecto a su compañero, Dani Pedrosa. Era la segunda carrera del 93 en MotoGP. El novato acabaría siendo campeón ese curso, convirtiéndose en el más joven de la historia en lograrlo.

Marc Márquez, delante de Pedrosa, en 2013 en Austin.
Exhibiciones con Honda
El catalán empezó así, en 2013, una racha alucinante en la instalación norteamericana. En 2013, 2014, 2015, 2016, 2017 y 2018 hizo la pole y venció la carrera. Todas con amplias diferencias: 1.5 segundos a Pedrosa (2013), 4.1 a Pedrosa (2014), 2.3 a Dovizioso (2015), 6.1 a Jorge Lorenzo (2016), 3.0 a Rossi (2017). 3.5 a Viñales (2018).
Curiosamente, esas victorias consecutivas se truncaron en su curso más exitoso en la clase reina, 2019, cuando batió el récord de puntos. Marc iba liderando en Texas y tenía la prueba ganada, pero se cayó tras un fallo mecánico con la cadena de su Honda.
Victoria tras la operación y sinsabores
En 2020, por el Covid, no hubo carrera, pero en 2021, sí. El ilerdense había vuelto tras sus tres operaciones en el brazo derecho. Venció en Alemania y, luego, en Estados Unidos. No hizo la pole, pero sí la vuelta rápida. Le endosó 4.6 segundos a Quartararo, el siguiente.

Marc, en el podio de Austin, en 2021.
En 2022, con Honda y tras su cuarta operación, se quedó clavado en la salida. Era último y remontó superando pilotos con suma facilidad. Llegó al sexto lugar. Ganó Bastianini, en lo que es el único triunfo de Ducati en Austin. En 2023, no fue por una lesión tras su accidente en Portimao con Oliveira.
En 2024, algunos visualizaban su primera victoria con Ducati allí. Iba con el Gresini y una GP23. Se puso líder tras adelantar a Pedro Acosta, pero se accidentó en la curva 11. Se impuso Maverick Viñales, con la Aprilia. El triunfo del 93 tuvo que esperar varios meses, hasta Aragón.
Por su parte, Pecco Bagnaia, nunca ha ganado en Texas. Eso sí, el turinés tiene dos poles, con lo que sabe ir rápido con su Ducati, al menos a una vuelta.