Rafael Devers, el tercera base estrella de los Boston Red Sox, ha dejado claro que no tiene intención de ceder su posición pese a la reciente adquisición de Alex Bregman en la agencia libre.
Rafael Devers aleja a los haters y dice que no está frustrado por Alex Bregman
Interrogado sobre la posibilidad de pasar a bateador designado para darle espacio a Bregman en tercera, Devers fue contundente: “No. Yo juego tercera. Es mi posición y no voy a cambiar así como así”.
Sin embargo, el dominicano insists en que no hay frustración alguna. “No tengo razones para estarlo. Mi familia está bien, mis hijos están bien. Estoy feliz”, afirmó este martes a la prensa.
Las declaraciones de Devers generaron especulaciones sobre un posible conflicto con la organización, pero él minimizó el asunto. “No sé por qué esto se está haciendo tan grande. Somos un equipo y lo más importante es ganar”, aseguró.
Por su parte, el mánager Alex Cora subrayó que las decisiones se tomarán en beneficio del equipo. “No se trata de Bregman, Devers o yo, sino de los Red Sox. Hay competencia y flexibilidad aquí”, explicó, dejando abierta la posibilidad de que Bregman juegue segunda base si Kristian Campbell o Vaughn Grissom no consolidan ese rol.
Bregman, conocido por su excelencia defensiva en tercera, también restó dramatismo al tema. “Estoy emocionado de ser su compañero.
Todos queremos ganar y jugaré donde me diga Cora”, dijo. Si Campbell o Grissom se afianzan en segunda, Devers podría quedarse en tercera sin problemas. Pero si no, la situación podría tensarse.
Por ahora, Devers mantiene la calma y prioriza la química del equipo sobre las especulaciones.
Con su orgullo intacto y un enfoque en la victoria, el tercera base busca que la llegada de Bregman sea un impulso para los Red Sox, no una fuente de división.