Rocío de Santiago siempre quiso ser actriz sin embargo tuvo que lidiar con varios retos para llegar donde está

Rocío de Santiago deja atrás su imagen dulce para ser una chica ruda en  ‘Fugitivas’ | Cuéntamelo Ya!

Rocío de Santiago se encuentra viviendo su sueño de niña al actuar en telenovelas, su último papel fue en el melodrama estelar “Fugitivas” donde conquistó con su talento y belleza.

Con una carrera que comenzó como reina de belleza en su natal Mazatlán, pasando por la radio local y llegando hasta los escenarios nacionales, Rocío ha trabajado incansablemente para perfeccionar su arte.

En esta entrevista para The Urbanda, la actriz comparte detalles sobre su vida profesional y personal, ofreciendo una mirada íntima a su viaje y las lecciones aprendidas en el camino.

 

¿Cómo fue tu experiencia al ganar como reina en el carnaval de Mazatlán?

“¡Ha sido una de las mejores experiencias de mi vida! Nadie creía en mí y yo me hice el propósito de ganar, y lo hice. Ahí fue cuando me di cuenta de lo que era capaz y que los sueños sí se hacían realidad si trabajas duro y te enfocas en alcanzarlos”.

¿Cuándo supiste que querías dedicarte a la actuación?

“Siempre quise ser actriz, desde chiquita, pero lo veía como un sueño imposible. Al terminar la prepa, hice el casting para entrar al CEA y no me aceptaron. Hice la universidad y por cosas del destino terminé trabajando en la radio, daba los horóscopos en Exa a las 6 de la mañana. Luego estuve en Los 40 Principales en el programa principal de las mañanas (todo esto fue en mi rancho, Mazatlán), y por las tardes vendía comerciales para la televisión local. Un día mi mamá me dijo que ya no me hiciera, que yo quería ser actriz… y pues volví a hacer el casting para el CEA y ahora sí quedé. Me vine a vivir a México y empecé esta aventura”.

¿Cómo te preparas para tus papeles actorales?

“Normalmente tomamos talleres con los directores, conozco a mis compañeros y, aparte, voy con mi coach actoral”.

¿Galán de telenovela con el que te gustaría trabajar y por qué?

“Mmmmm no sé. El primero que se me viene a la mente es Emmanuel Palomares. Lo quiero mucho, ya fue mi hermano en una novela y se me hace un actor súper entregado, pero sobre todo una maravillosa persona”.


¿Cómo es trabajar con Erika Buenfil? ¿Algún consejo que te haya dado?

“Es maravillosa y ahora estoy súper orgullosa de poder decir que es mi amiga. ¿Consejos? Muchísimos, pero esos son secretos”.